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El Proyecto Microbioma Humano, ¿en que consiste? Dra. Luisa Yolanda Solís. Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. E-mail: luiyol@yahoo.com
Hemos sabido que a pesar de que pareciera lo contrario, dentro del cuerpo de un adulto sano, las células microbianas se estima que superan a las células humanas diez a uno, esta vasta comunidad microbiana, sin embargo, sigue siendo una patología poco estudiada. Gracias a este desconocimiento sobre su presencia a su vez no sabemos la influencia sobre el desarrollo humano, la fisiología, la inmunidad, y la nutrición del ser humano que habita. Para aprovechar los últimos avances tecnológicos y el desarrollo de otros nuevos, el NIH (National Institute of Heatlh) creó el Fondo Común del Proyecto Microbioma Humano (HMP) con la misión de generar recursos que permitan la caracterización integral de la microbiota humana y el análisis de su papel en la salud humana y la enfermedad. Es así como el Proyecto Microbioma Humano (HMP) utiliza como herramienta tecnológica la metagenómica en conjunto con aproximaciones más tradicionales de secuenciación, para determinar la secuenciación del ADN en poblaciones completas de microorganismos sin necesidad de aislar cada uno por separado. En lugar de estudiar por separado el genoma de cada uno de los microorganismos de una población, la metagenómica analiza el genoma de todos los organismos de una población a la vez. La importancia en este proceso no se basa en el metabolismo del microorganismo sino en la obtención de marcas particulares que determinan la presencia o ausencia de dicho microorganismo estableciendo con ellos su número aproximado y reduciendo la distancia genética que las separa. La metagenómica, además, estudia la respuesta de una determinada comunidad de microorganismos ante ciertos factores y para comprobar cómo se modifica el conjunto de genomas de dicha comunidad en respuesta a diferentes estímulos. Hasta ahorita dentro del proyecto microbioma humano se tiene contemplado caracterizar las comunidades microbianas de diferentes partes del cuerpos tales como: fosas nasales, cavidad bucal, tracto urogenital, la piel y el tracto gastrointestinal, así como analizar el papel que tienen estos microbios en la salud y en la enfermedad. Si desea conocer más sobre este tema la información esta disponible en las siguientes páginas: http://www.hmpdacc.org/ http://commonfund.nih.gov/hmp/
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Uso de películas o cubiertas comestibles como acarreadores de compuestos naturales antimicrobianos.
Dr. Jorge Esteban de Jesús Dávila Aviña. Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. E-mail: jda011@gmail.com
El uso de películas o cubiertas comestibles son una buena alternativa para incorporar agentes antimicrobianos, que sean liberados gradualmente en la superficie del alimento permaneciendo periodos más prolongados, dando mayor vida de anaquel y brindando un alimento más seguro al consumidor, además que ofrecen varias ventajas sobre los materiales sintéticos, como ser biodegradables y respetuosos del medio ambiente.
Las cubiertas o películas comestibles se definen como capas delgadas elaboradas de diferentes materiales como polisacáridos, proteínas, lípidos y resinas derivados de plantas y animales , que son aplicadas sobre la superficie de un alimento en adición o reemplazo de la corteza natural, y que se comportan principalmente como barreras que reducen la difusión de gases y vapor de agua, retardando la migración de humedad, oxígeno, dióxido de carbono, aromas, grasas y aceites, permitiendo extender la vida útil del alimento.
Estas películas además de ser consumidas con el alimento, pueden ser transportadoras de nutrientes y aditivos como agentes antioxidantes, antimicrobianos, mejoradores de textura, etc. Esto con la consigna que todos los compuestos contenidos en la película o cubierta sean clasificados como "Generalmente Reconocidos como Seguros" (GRAS). Considerando que los consumidores demandan menos uso de compuestos químicos en alimentos procesados, se han buscado nuevas alternativas derivadas de sustancias naturales capaces de actuar como a agentes antimicrobianos y antioxidantes, tales como las películas de quitosano, almidón de camote y el gel de Aloe vera que se ha demostrado controlan el crecimiento microbiano en la zanahoria, uvas y frambuesas. Así como la adición de antioxidantes como por ejemplo ácido cítrico y ascórbico, N-acetilcisteina, glutatión y a-tocoferol, además de el uso de extractos de plantas o aceites esenciales que mejoran la estabilidad de los lípidos que contienen los alimentos, evitando así la pérdida de calidad sensorial y nutricional y que, adicionados en películas o recubrimientos comestibles, podrían reducir la permeabilidad al vapor de agua.
Se han reportado diferentes categorías de agentes antimicrobianos que pueden ser incorporados en películas y cubiertas comestibles como los ácidos orgánicos (acético, benzoico, ácido láctico, propiónico, sórbico), ésteres de ácidos grasos (Monolaurato de glicerilo), polipéptidos (lisozima, peroxidasa, lactoferrina, la nisina); aceites esenciales de plantas (canela, orégano, hierba de limón) los cuales poseen propiedades antibacterianas y antioxidantes debido alto contenido de compuestos fenólicos, como carvacrol, eugenol y timol.
Si bien es cierto que la eficacia antimicrobiana de compuestos naturales como por ejemplo los aceites esenciales incorporados en películas o cubiertas comestibles, ha sido demostrada, existe una desventaja importante de considerar, que son compuestos con sabor fuerte que podrían llegar a cambiar el sabor original de los alimentos, por lo que se sugiere llevar a cabo pruebas de análisis sensorial antes de recomendar el uso de estos sobre un alimento en especifico.
Si desea más información sobre este tema: González Aguilar G., Rosas Domínguez C., Vega Vega V, Villa Rodríguez J., Palafox Carlos H., Dávila Aviña J.E., y Ayala Zavala F. (2012). Compuestos naturales como aditivos antimicrobianos y antioxidantes en alimentos, En: Nuevas Tendencias en Ciencia y Tecnología de Alimentos. Tópicos Selectos. Editado por González Aguilar G.A et al., Editorial Trillas, S.A. de C.V. Capítulo 4, p. 82-102. ISBN 978-607-17-1112-0.
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Alternativas para la detección de Geobacillus stearothermophilus y Bacillus sporothermodurans en leche grado UHT. Dra. Norma Laura Heredia. Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. norma@microbiosymas.com
Se evaluó la efectividad de las placas 3MTM PetrifilmTM para cuenta de microorganismos mesofílicos aeróbicos para la detección de B. sporothermodurans y G. stearothermophilus en leche grado UHT comparándola con el método de vaciado en placa o de asada sobre agar nutritivo. Para este trabajo se utilizaron tubos con 9 ml de leche UHT los cuales fueron inoculados con suspensiones de esporas de los microorganismos en cuestión. Después de aplicar un choque térmico, la leche fue incubada a 37°C o 55°C, y se colectaron alícuotas después de 0, 24, 48, y 72 h de incubación y fueron inmediatamente inoculadas en las placas Petrifilm, o en agar nutritivo (por estriado y vaciado en placa). Se encontró que B. sporothermodurans se detectó a las 9 h en las placas Petrifilm, en tanto que hasta las 18 h por los otros dos métodos. Dependiendo de la cepa analizada G. stearothermophilus fue detectada entre las 6 y 12 h cuando se sembró en las placas Petrifilm y entre 9 y 12 h por el método de estría y el de vaciado en placa. En base a estos resultados se presentan nuevas alternativas mas rápidas para la detección de estos microorganismos.
Si desea más información sobre este trabajo: R. Casillas, N. Heredia, S. García and D.A. Benesh. 2012. Efficacy of 3MTM PetrifilmTM AC plates to enumerate Bacillus sporothermodurans and Geobacillus stearothermophilus in milk. International Dairy Journal. In press.
Escribir a: norma@microbiosymas.com
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Escherichia coli STEC, cuáles E. coli incluyen?
Dra. Luisa Yolanda Solís. Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. E-mail: luiyol@yahoo.com
Escherichia coli es una bacteria Gram-negativa que se encuentra comúnmente en el intestino de animales y humanos, siendo en su mayoría no patógenas para el hombre, formando parte de la microbiota intestinal. Algunas cepas pueden causar infección en humanos, las cuales se han agrupado en seis categorías principales causantes de diarrea: E. coli enterotoxigénica (ETEC), enteroinvasiva (EIEC), enteropatogénica (EPEC), enterohemorrágica (EHEC), enteroagregativa (EAEC) y adherente difusa (DAEC). Además, diversos tipos de E. coli patogénica extraintestinal (ExPEC) se conoce que causan enfermedad fuera del tracto gastrointestinal llamadas E. coli uropatogénicas (UPEC) y asociadas a meningitis del recién nacido (NMEC). En 1982 en Estados Unidos, dos brotes de colitis severa fue asociada al consumo de carne mal cocida y contaminada por el serotipo O157:H7 de las EHEC. En esta bacteria se encontró que produce una toxina similar a la producida por Shigella dysenteriae por lo que se llamó Shiga-toxina, o bien, verotoxina debido a su toxicidad en la línea celular Vero. Por esta razón, a las cepas de E. coli que producen esta toxina se les nombra E. coli productoras de toxina-shiga (STEC). En este caso la E. coli enterohemorrágica (EHEC) constituye un subconjunto de cepas STEC asociadas con síntomas clínicos severos que incluyen desde diarrea media hasta colitis hemorrágica y puede complicarse con el síndrome urémico hemolítico la principal causa de falla renal en niños y adultos. Más de 200 serotipos de STEC se han reconocido, de las cuales el 50% se han reportado patógenos para humanos. Recientemente, los elevados números de enfermedades causadas por no-O157 se han enfocado en estos serotipos como patógenos emergentes. La enfermedad por STEC no-O157 va de leve a severa, sin embargo, algunos serotipos han producido brotes más graves causando colitis hemorrágica. Entre los factores de virulencia principales de las STEC se han encontrado: toxinas tipo Shiga (stx1 y stx2), producción de la lesión A/E (adhesión y efacelamiento), genes acarreados en los plásmidos, como aquellos que codifican la enterohemolisina, serina proteasa, catalasa-peroxidasa, una adhesina de autoaglutinación, isla de patogenicidad en el locus de efacelamiento del enterocito que codifica para intimina, receptor de translocación de la intimina, sistema de secreción tipo III y proteínas efectoras translocadas por dicho sistema de secreción. Los serotipos principalmente reportados como patógenos en humanos, además del O157:H7 son: O91, O26, O111, O103, O121, O145, O26:H11, O103:H2, O104:H21, O111:H-, O145:H-, O103:H25, O118:H16, O45:H2, O55:H7 y recientemente el O104:H4. Algunos serogrupos de no-O157 pueden ser aislados a partir de muestras fecales de animales como bovinos, cabras, pollo, perros. Se sabe que se pueden aislar de los mismos alimentos que las cepas O157:H7 y también de carne de guajolote, ternera, pescado, mariscos, salchicha, leche, agua contaminada, cidra de manzana, yogurt y vegetales tales como lechuga, rábanos, alfalfa y tomates.
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El consumo de café: ¿Riesgo o beneficio? M.C. Sandra L. Castillo Hdz.. Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. E-mail: loruhama21@yahoo.com.mx Desde hace algunos años se ha disparado la investigación sobre los beneficios que aporta al humano el consumo de productos naturales. Se han hecho investigaciones de muchos tipos en gran variedad de plantas y sus frutos. Gracias a la tecnología se han logrado identificar compuestos presentes en plantas y sus derivados (te, extractos, infusiones, aceites esenciales, etc.). El café es la bebida más consumida después del agua. Sin embargo y a pesar de los esfuerzos realizados, aún existe controversia en los beneficios y riesgos que aporta. Contrario a lo que muchas personas pudieran creer, se ha demostrado recientemente que más que dañino, el café puede resultar beneficioso para la salud. Estos beneficios se han atribuido a su contenido fitoquímico que incluye cafeína, ácido clorogénico, ácido cafeico e hidroxihidroquinona que se consideran potentes antioxidantes. Muchas investigaciones han demostrado el efecto inverso entre el consumo del café y algunas enfermedades como Diabetes mellitus, Alzheimer, algunas líneas celulares cancerosas y la enfermedad de Parkinson. Más aun, el café aminora el estrés oxidativo por su capacidad de inducir mRNA y la expresión de proteínas reparadoras. Esta característica es conferida por la fracción lipídica del café, que contiene cafestol y kahweol. Se ha demostrado que estos dos compuestos son capaces de desencadenar mecanismos de defensa contra el estrés oxidativo y están asociados con la protección hacia el estrés químico. Otros estudios han demostrado que la cafeína y sus metabolitos, ayudan mejorando la capacidad cognitiva además de actuar como protectivos contra células malignas modulando la producción de enzimas destoxificantes. Sin embargo y a pesar de estos beneficios, su consumo excesivo (más de tres tazas al día), puede elevar los niveles de colesterol dando como resultado problemas coronarios, infartos cerebrales, insomnio y complicaciones cardiovasculares. La cafeína también puede afectar los receptores de adenosina provocando fatiga muscular en aquellas personas adictas al café además de existir una pequeña relación en el riesgo de contraer algunos cánceres como el laríngeo, pulmonar o próstata. Sin embargo y para terminar este tema, les diré que no se ha encontrado relación directa con otros tipos de cáncer como el de páncreas o mama, por el contrario se ha visto que hay una disminución en la frecuencia de estos tipos de cáncer en personas que consumen de dos a tres tazas de café al día. Estos estudios ponen al café en un estatus de controversia, mas sin embargo, su consumo moderado más que riesgoso, puede resultar muy beneficioso.
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NUEVOS PARADIGMAS PARA TERAPIAS ANTIMICROBIANAS M.C. Sandra Castillo Hernández. Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. E-mail: loruhama21@yahoo.com.mx
Debido al incremento de la resistencia de microorganismos a antibióticos, se han buscado alternativas terapéuticas que permitan el control de los mismos. Algunas investigaciones se han enfocado en la búsqueda de nuevos antimicrobianos que pudiesen afectar funciones esenciales para la infección como los factores de virulencia, entre los cuales figura el Quórum Sensing (QS), un modo de comunicación bacteriana basado en moléculas señalizadoras que son liberadas en el medio y que tienen la capacidad de censar la población microbiana presente. A estas moléculas se les llama también autoinductores, ya que, después de censar la población presente, tienen la capacidad de internalizarse de nuevo en la célula e inducir la expresión de factores de virulencia. Este sistema está presente en múltiples especies bacterianas y regula procesos como: esporulación, movilidad, bioluminiscencia, síntesis de antibióticos, formación de biopelículas, producción de toxinas, entre muchos otros. En pocas palabras, la bacteria puede expresar factores de virulencia, cuando se ha alcanzado una población suficiente para producir una infección efectiva. Existen muchos mecanismos de supervivencia que desencadena el QS, por ejemplo, la formación de biopelículas. Un ejemplo típico de ello se ha observado en Vibrio cholerae; el QS, induce la formación de biopelículas lo cual le permite evadir el ambiente ácido del tracto digestivo sin comprometer su habilidad para infectar. Se ha comprobado también que la movilidad está influenciada por el QS, lo que le permite a la bacteria migrar y establecerse para provocar la infección. Así mismo se ha observado, que la producción de toxinas está influenciada por el QS. Desde el descubrimiento de este sistema de comunicación bacteriana, los investigadores, han conjuntado esfuerzos en el entendimiento y prevalencia del QS. La caracterización de circuitos de señalización y su entendimiento conllevan a aplicaciones creativas que nos dan una oportunidad de crecimiento en las áreas terapéuticas y biotecnológicas. Por un lado, interferir o bloquear las vías del QS podrá inhibir la habilidad de la bacteria para censar la población presente y por lo tanto evitar la expresión de genes de virulencia. Por otro lado, la búsqueda de estos inhibidores o bloqueadores del QS, ha desencadenado el interés por el desarrollo de nuevos productos antimicrobianos de origen natural, que actúan como competidores, interrumpiendo el mecanismo de QS, evitando así, la expresión de estos genes. Este tipo de terapias podrían ser muy prometedoras, e incluso podrían ser utilizadas como tratamientos profilácticos, ya que no desencadenan resistencia antimicrobiana y no alteran la microbiota del hospedero. Sin embargo, y aunque ya se han tipificado algunas moléculas de origen natural como las furanonas, que interrumpen este proceso, aún se requieren más esfuerzos para lograr obtener compuestos que sean totalmente inofensivos para el hospedero y sumamente efectivos para el bloqueo de este mecanismo, ya sea a nivel de expresión genética o interfiriendo externamente en el reconocimiento de la molécula señalizadora en cuestión. Lo que sí es un hecho, es que el QS es un blanco terapéutico prometedor y las investigaciones futuras proporcionarán datos importantes para el control de microorganismos.
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Antimicrobianos naturales y conservación de alimentos
M.C. Eduardo Sánchez García. Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. E-mail: esgarcia26@yahoo.com
Muchos productos alimenticios son perecederos por naturaleza y son susceptibles a la contaminación por microorganismos deteriorantes y patógenos. Los procesos de preservación de alimentos se han desarrollado por un lado para extender la vida de anaquel del alimento así como para asegurar la inocuidad del mismo. La mayoría de los sistemas de preservación de alimentos como calentamiento, refrigeración y la adición de productos químicos con actividad antimicrobiana, frecuentemente son asociados a cambios adversos en las propiedades organolépticas del alimento así como con la pérdida de su valor nutritivo. Los antimicrobianos naturales, constituyen cada vez una nueva forma de garantizar alimentos seguros, manteniendo inalterable la calidad del alimento. El uso de metodologías clásicas, como los tratamientos térmicos para garantizar la seguridad de los alimentos, se complementa cada vez más con nuevas tecnologías emergentes. Es el caso del uso de compuestos antimicrobianos de origen natural, una alternativa atractiva para ofrecer productos sanos y seguros. Los expertos valoran positivamente, por ejemplo, estrategias como la bioconservación (explotando los fenómenos de interferencia microbiana) en combinación con procedimientos modernos de control, como el análisis de riesgos y control de puntos críticos. Los sistemas antimicrobianos naturales presentes en plantas, animales o microorganismos van ganando adeptos en el ámbito de la “conservación natural”. Aunado a esto, en la época actual un número cada vez mayor de consumidores prefieren alimentos mínimamente procesados, de alta calidad, libres de conservadores y ante todo microbiológicamente seguros. Muchos de estos alimentos novedosos representan retos nuevos en lo que respecta a su conservación, ya que los métodos tradicionales suelen cumplir solo en parte con la demanda del consumidor, por lo que se ha incrementado la utilización de productos naturales como “conservadores biológicos”. Las plantas, las hierbas y las especias así como sus aceites esenciales, poseen un gran número de sustancias que se sabe inhiben varias actividades metabólicas de bacterias, levaduras y mohos aunque algunas de estas permanecen explotadas tan solo parcialmente. Sin embargo, existe una gran cantidad de otros compuestos naturales de los que aún no se han investigado sus usos potenciales y su posible efecto sobre las propiedades sensoriales de los alimentos a los que se adicionen. La estabilidad y seguridad de algunos alimentos, se basa fundamentalmente en la conservación mediante la adición de agentes antimicrobianos naturales, esto es debido a que el uso de los agentes antimicrobianos sintéticos han presentado problemas en el ser humano, es por ello que se ha generado la necesidad de buscar alternativas de conservación que cubran las mismas propiedades antimicrobianas y compatibilidad con el alimento. Sin embargo hay mucho por descubrir, para así poder obtener productos más sanos, nutritivos y con mejores características.
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Niveles de Contaminación de Frutas y Hortalizas en Monterrey, N.L. Dra. Norma Laura Heredia. Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León. norma@microbiosymas.com
Muchos vegetales frescos incluyendo melones, perejil, cebolla, tomate y chile serrano y jalapeño se han visto involucrados como causantes de brotes de enfermedades gastrointestinales. Es por esa razón se realizó un estudio en donde se colectaron 300 muestras de los vegetales arriba citados y se realizó un estudio epidemiológico para establecer la calidad de estos vegetales en punto de venta en el área metropolitana de Monterrey, N.L. En el estudio se analizaron niveles de organismos indicadores (mesofílicos, coliformes) utilizando el sistema automatizado TEMPOR, así como la presencia de microorganismos patógenos, tales como Salmonella sp, E. coli O157:H7, L. monocytogenes y Campylobacter sp mediante el sistema automatizado miniVidasR, en tanto que C. perfringens y Shigella sp se analizaron por las técnicas descritas por la FDA (BAM, FDA). En las muestras analizadas se encontró que los niveles de organismos mesofílicos estuvieron presentes en rangos muy variables de 10 a > 107 UFC/g), en tanto que los niveles de coliformes se ubicaron por debajo de 105 UFC/g en la mayoría de las muestras. Las muestras de tomate fueron las que registraron los niveles más bajos de microorganismos indicadores. C. perfringens fue detectada en 6 muestras de perejil, en tanto de Salmonella Typhi, Campylobacter y L. monocytogenes se detectaron en una ocasión en muestras diferentes todas de perejil. No se detectó a E. coli O157:H7 ni Shigella en ninguna muestra analizada.
Si desea más información sobre este trabajo: Gómez, M., G. Isunza, N. Heredia, L. Solís, G. Moreno, O. Tovar and S. García. 2012. Analysis of microbial contamination levels of fruits and vegetables at retail in Monterrey, Mexico. Journal of Food, Agriculture and Environment. 10-152-156.
Para solicitar una copia del trabajo escribir a: norma@microbiosymas.com
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* La AMEPAL no asume ninguna responsabilidad por el contenido aquí expuesto. Estas son solo comentarios de autores expertos que desean dar su opinión sobre temas de actualidad.
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